Cigarette

domingo, 21 de junio de 2015

Vegana

Con la Acelga nos conocíamos hace como un mes. Quizás un poco más, quizás un poco menos. No weon, no se llama Acelga, pero le dicen así porque es vegana. Su nombre es Blanca.

Creo que era la segunda vez que nos veíamos. Creo que todo fue en un lapso de dos o tres semanas. Era otoño, pero con lluvias y fríos invernales.

Desde que nos conocimos, ella me tiró los palos con que le gustaba, o al menos eso fue lo que yo entendí según lo que hablábamos por Whatsapp.





Siempre que nos veíamos, era pa lanzarnos. Siempre nos lanzábamos en grupo en su casa. Era un grupo al que llegué por weás de la vida.

No weon, no era que nos lanzábamos al aire unos a los otros. No era tan literal el asunto. Era una weá shuer light, shuer relajá, shuer loca, cachai? Todos se comían con todos. No, broma. Era algunos con algunos :v Y entre esos algunos, también me tocó. Y aparte de pelarnos mucho, tomábamos mucho, nos reíamos mucho, hablábamos mucho, fumábamos mucho y nos drogábamos mucho... y otros peleaban mucho.

No recuerdo si lo que pasó esa noche fue después de una de esas sesiones de relajación, o después de haber ido a tomar a un bar, pero de la forma que haya sido, nos quedamos la Acelga y yo tomando solos.

No recuerdo bien qué había pasado con el pololo de la Acelga. Estaba acostado, pero no recuerdo si estaba enfermo, curao, enojao, o durmiendo, pero la cosa es que estaba acostado y la Acelga y yo estábamos tomando solos.

Ya nos habíamos tirado palos, mueblerías y bosques enteros por Whatsapp...

-Es que me gustai -dijo ella-
-Yiaaa... no te creo. Qué te gusta de mi? -le pregunté incrédulo- Aparte, estai pololeando.
-No sé, eri rico. Me gusta tu pelo largo, que seas rudo, tu pinta de duro...

Y claro po. Cómo no me iba a encontrar duro, si me conoció duro. La misma noche en la que nos conocimos, nos encerramos en el baño a jalar juntos. Había otra mina metida ahí, también vegana, Lita, y siempre pensé que nos íbamos a comer los tres mientras nos tirábamos la merca. Pero no. Me dejaban caliente mientras ellas se comían. Después yo me ponía a llorar en el suelo, en una esquina del baño mientras me masturbaba en pelota y ellas se sodomizaban. No, broma. Eso no. Casi, pero no. Un día contaré una historia con Lita.

-Jajaja... Aonde oh, si yo soy un amor. -le respondí riéndome-
-Ah, pucha, me siento estafada.
-Aparte, ni siquiera te atreví a darme un beso. -le dije desafiándola-
-No, porque a ti te gusta la Lita.
-Si, puede ser, pero ella no está ni ahí conmigo.
-Ah, yapo.
-"Yapo" qué? Si igual no te atreví. -insistí-

No recuerdo si fue exaaaaactamente así, pero fue algo parecido.

Cuento corto.

Estábamos en su casa (lo dije?), tomando solos porque el pololo estaba acostado (eso creo que si lo dije)... Ya eran como las 7-8 de la mañana y me tenía que ir.

Se acabaron los cigarros, se acabó el copete. Estábamos cagaos de frío y hambre, y sin copete no había nada pa calentar el cuerpo, pero...

-Ya Acelguita. Me voy. Hace frío y es super temprano. -dije, parándome de la mesa-
-Bueno, cuídate, avísame cuando llegues a la casa.
-Si, tranquila. Pero antes, quiero hacer algo. -y me acerqué a ella, "arrinconándola" contra la puerta que daba a la cocina-
-Qué? Qué quieres hacer? Ay... -dijo con voz de caliente-

Y nos dimos tremendo beso... Nos hicimos un lavado de estómago con la lengua.

Pero mi amiga es muy chica. Mide metro y medio, y me estaba doliendo el cuello por estirarme hacia abajo, y tuve una idea... Una super idea:

Mientras nos besuqueábamos y entrabamos en calor, bajé las manos, se las metí por dentro del pantalón, le agarré el poto bien agarrado, le acaricié un poco el Chuck Norris y aunque se le arrancó un gemido orgásmico y de desesperación por los nervios de lo que iba a hacer, mis falanges ingresaron por el Chuck Norris y desde ahí la levanté con ambas manos, la puse "a mi altura" y me abrazó con las piernas.

Seguimos intercambiando babas... pero... hubo algo que yo no tenía pensado. Me fui cortao en el pantalón. No, broma. Quería follar ahí mismo, pero no era como pa llorar amor.

A pesar de mi corpulencia y estatura, no soy alguien que esté acostumbrado a hacer fuerza. Tengo fuerza, pero no me entreno ni nada. Me da paja. En resumen, por haberla levantado tan rápido, me rompí los dedos con su asterisco. Jajaja, no, broma, eso no. Me dio DON tirón a la espalda, de esos que llegan a sonar y sientes que se te quebró algo en la zona lumbar.

Para suerte de mi espalda, no pasaron muchos segundos y ella escuchó a su pololo acercarse. Las escaleras de la casa sonaban mucho y logró darse cuenta a tiempo que venía él, seguramente sospechando por los minutos de silencio en los que nos besamos.

-Ya Bohemio, bájame, que viene este weon! -dijo urgida-

La bajé, nos acomodamos la ropa, nos limpiamos las babas y nos arreglamos el pelo. Todo eso en 3 segundos y el mister apareció...

-Oye yapo! Mira la hora que es y tení miles de weas que hacer después. Anda a acostarte. -le dijo su pololo-
-Si, tranquilo, si ya se acabó todo y se va ahora. -dijo ella-
-Viejo, disculpa por irme a esta hora. Quería que fuera un poco más temprano pa que aclarara y no irme tan oscuro pa la casa. -dije yo, pa que se calmara- Muchas gracias por recibirme en su casa, por la buena onda, y disculpa de nuevo por la hora. -Nos dimos la mano-

Por caliente, hice una fuerza mal hecha y me gané un lumbago, pero me iba feliz y eso compensaba el dolor de espalda.

La Acelga me abrió la puerta, y nos despedimos con un beso en la cara :v

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Hola! Ojalá comentes y me ayudes a difundir :)